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Fecha: 2017-03-25 15:17:36

Historia

colagge NavolatoEn la relación de pueblos repartidos a los conquistadores en 1582, aparece Navolato como Corregimiento de Hernando Arias, y en la información de tributo se expresa que cada 20 indios sembraban una fanega de maíz para tributar, entregando también tres cántaros de miel y tres redes de henequén, así como 35 arrovas de hostias (ostiones). Hernando Arias estaba casado con una hija de Antonio de Zamora, de los antiguos pobladores de Culiacán. En 1531 se inicia la conquista del territorio sinaloense por Don Nuño Beltrán de Guzmán, quien funda ese año la Villa de San Miguel de Navito, en las márgenes del Río Cihuatán (hoy San Lorenzo) y explora con sus soldados tanto la serranía como la costa, denominando Provincia de Culiacán al territorio que comprendía desde el Río Evora o Mocorito, hasta el Río Elota, y Provincia de Chametla la parte sur colindante con Nayarit.

Navolato quedó siempre bajo la jurisdicción de la Villa de Culiacán, con todos los pueblos que se asentaban en las márgenes del río, por ser el camino directo a la costa del Golfo de California. En un mapa de principios del siglo XVIII, aparecen ya marcados los poblados o rancherías como: San Pedro, Navolato, Lo de Verdugo, Lo de Reyes, Cabreras, Bachimeto, Otameto, Las Trancas, Hiraguato, Sataya, Vueltas (por la posición puede ser La Vuelta) y Bataoto.
Las únicas alteraciones que sufre en su crecimiento Navolato, son los cambios de categorías de ranchos a pueblos, según el aumento de habitantes. Navolato aparece, desde los documentos más antiguos, como San Francisco de Navolato, dependiente de la alcaldía mayor de San Pedro, y perteneciente a la jurisdicción de la Villa de Culiacán, en la gobernación de la Nueva Galicia.
Los cambios en las formas de gobierno, tanto nacionales como estatales no modificaron la división territorial de la provincia de Culiacán durante muchos años. A principios del siglo XVIII, formaba parte de las cinco alcaldías mayores que dividían a Sinaloa; estas fueron Rosario, Maloya, Copala, Culiacán y Sinaloa.
En 1786 el sistema de intendencias denomina partidos a las provincias y sus pueblos formaban las subdelegaciones.
En 1830 inicia Sinaloa su vida independiente como estado de la federación; se divide en once distritos con sus respectivos partidos, Navolato quedó dentro del distrito de Culiacán; su cercanía a la ciudad capital no permitió que se registraran modificaciones en la extensión territorial ya que Navolato es la salida más corta hacia el Golfo de California.Para 1870, Navolato, San Pedro, Bachimeto, Otameto y Altata eran alcaldías de la municipalidad de Culiacán. En 1898 la alcaldía de Navolato se agrega a la alcaldía central de Culiacán, mientras que el Puerto de Altata, había pasado a ser alcaldía.

Según el decreto no. 50 de la Constitución Local de 1894, la división interna del Estado continuaría con el nombre de distritos; cada distrito se dividiría en directorías políticas, en cada cabecera de distrito un ayuntamiento y éstos subdivididos en sindicaturas. En 1911 Altata aparece como directoría política, ese año se cambia la cabecera al poblado de Navolato, y continúa el puerto como sindicatura.
La Ley de 1912 que decreta la creación de los municipios libres, se aplica en 1915, después de suprimirse por ley las directorías políticas; figurando Navolato como sindicatura del municipio de Culiacán.
La lucha por la municipalización de Navolato se inició en 1923, pero fue hasta el 27 de agosto de 1982, con la publicación en el Diario Oficial del Estado, que entra en vigor el decreto No. 212 que declara la creación del municipio número dieciocho, con la denominación de municipio de Navolato, formado por la Sindicatura de su nombre y las de San Pedro, General Angel Flores, Benito Juárez, Sataya, Bachimeto y Altata.

Navolato es el municipio más joven de Sinaloa, nació en 1982, sin embargo cuenta con una larga tradición, ligada al devenir de nuestro estado. Su historia ofrece algunas enseñanzas que debemos aprender para planear su futuro. Se asienta en los valles centrales, en la región que ostentaba mayor desarrollo a la llegada de los españoles. Entre los límites del río Piaxtla, al sur, y el río Mocorito al norte, estaba la gran región tahue, la más poblada, cuyos pueblos tenían una agricultura consistente en la producción de frijol, maíz, calabaza y algodón; practicaban la pesca y la producción de sal, y habían logrado desarrollar la alfarería. Eran pueblos con cierta jerarquización social, lo que indicaba la existencia de excedentes económicos. En este conjunto regional los asentamientos de las cuencas de los ríos San Lorenzo y Culiacán, precisamente en donde está ubicado Navolato, eran los de mayor dinamismo.

Al hacerse permanente la presencia de los españoles, la villa de Culiacán se convirtió en el centro de población organizador del dominio con más de 38 pueblos tributarios a su alrededor, entre ellos San Francisco de Navolato. Aunque hubo grandes epidemias que diezmaron a la población, los pueblos de la provincia de Culiacán fueron los que más resistieron el despoblamiento. Se tiene registrado que tributaban sus mantas de algodón, miel, maíz y redes de henequén.

En los siglos XVII y XVIII los sitios y rancherías del valle y la zona costera, poblada más extensivamente y con fuerte presencia indígena, mantuvieron una actividad económica constante, entre ellas, San Pedro, Navolato, Lo de Verdugo, Lo de Reyes, Cabreras, Bachimeto, Otameto, Las Trancas, Iraguato, Sataya, La Vuelta, Bataoto y El Potrero. Esta región atraía a la población indígena vagabunda que provenía del norte y alcanzó cierta importancia dado que se litigaban continuamente por tierras. También fue notoria su actividad en la cría de mulas para recuas de los tradicionales sistemas de transportes de la época.

Al fin del siglo XVIII, con las reformas Borbónicas, que crearon una nueva organización administrativo-territorial, el valle quedó enclavado en el Partido de Culiacán, de la Intendencia de Arizpe. En 1823 se creó la gobernación de Sonora y Sinaloa, y en 1824 con la Constitución Federal surge el Estado de Occidente con cinco departamentos: Arizpe y Horcasitas, en Sonora; El Fuerte, Culiacán y San Sebastián (Concordia) , en Sinaloa. En 1830 desaparece el estado de Occidente y en 1831 se crean por separado los estados de Sonora y Sinaloa.

El Estado de Sinaloa nace con once distritos: El Fuerte, Choix, Sinaloa, Mocorito, Badiraguato, Cosalá, Culiacán (en cuyos valles y costas está el actual Navolato) , San Ignacio, Villa Unión(Mazatlán) , Concordia y El Rosario.

A lo largo del siglo XIX el Estado de Sinaloa, cambiaría la dinámica de su desarrollo regional de la sierra a los valles y orbitando alrededor de las dos principales ciudades, Mazatlán y Culiacán. La región de Culiacán activó sus conexiones interregionales a partir del puerto de Altata, abierto al cabotaje desde mayo de 1834, que le permitió conectarse más rápidamente que por tierra con Mazatlán, Guaymas y otros puntos del Pacífico, y funcionar como punto facilitador del contrabando con ingleses y estadounidenses. La desventaja frente a Mazatlán, sin embargo, fue notoria, el puerto desde 1822 fue autorizado para el comercio internacional, fue luego sede de la aduana federal, asiento de casas comerciales extranjeras que ampliaron su actividad a la minería, agricultura e industria. Asimismo, por la corrupción de las autoridades de Mazatlán proliferó el contrabando. Eso limitó el desarrollo de la región y el puerto de Altata, que lograría reactivarse al final de siglo y principios del XX, con la construcción de los ingenios azucareros, La Aurora, La Primavera y El Dorado, para luego languidecer. En 1870 se reformó la Constitución Política del estado promulgada en 1861 y cambia la división territorial, creándose doce distritos con una subdivisión en municipalidades: El Rosario, Concordia, Mazatlán, San Ignacio, Cosalá, Mocorito, Sinaloa, El Fuerte y Culiacán, este último con las municipalidades de Culiacán, Quilá, Badiraguato y Altata. Años después Badiraguato se convertiría en un distrito independiente de Culiacán. El actual territorio de Navolato se mantuvo en el Distrito de Culiacán; esta situación continuó cuando este último se convierte en municipio. Entre 1912 y 1917 desaparece la jurisdicción de distritos y surgen los municipios autónomos. En este periodo se forman 16 municipios, que se completarían con dos posteriormente. Salvador Alvarado, como una división de Mocorito a finales de los años cincuenta y Navolato en 1982, como desprendimiento de Culiacán.

El despegue del valle costero del distrito luego municipio de Culiacán y hoy Navolato, ocurrió a finales del siglo XIX. En 1889 Jesús Almada compra una concesión del Ministerio de Fomento para colonizar tierras de Navolato para la explotación agrícola e industrial. En 1890 con sus hermanos funda "La Primavera", que construiría el ingenio y otras empresas que en un principio se denominan The Almada Sugar Refining Company . Su desarrollo implicó el despojo de tierras a los pueblos indígenas y de los márgenes del río Culiacán, que infructuosamente lucharon por las vías legales por recuperar sus tierras; se convirtieron de poseedores en fuerza de trabajo libre de la nueva empresa y del ingenio que moldeó el futuro económica de la región.

Otro detonante del desarrollo del valle fue la construcción de caminos y, sobre todo, las vías férreas. En agosto de 1880 se expidió una concesión a una empresa de Chicago para la construcción de un tramo de 62km de vía del puerto de Altata a Culiacán, que sería parte del Ferrocarril Occidental Mexicano o Ferrocarril Central para así comunicar a la zona con los Estados Unidos y el centro-norte y este del país. En febrero de 1883 la vía unió a Culiacán con la costa, el resto se detuvo y con ello la posibilidad de que los valles costeros avanzaran a mayores niveles de integración económica. De haber existido esa línea transversal, el destino económico de Navolato y Sinaloa sería distinto. El tramo efectivamente construido en el ámbito local, fue un detonante de las relaciones de la agricultura, industria y la pesca del valle con la ciudad de Culiacán. El ferrocarril quedó en la tradición popular como El Tacuarinero .

Durante este siglo el desarrollo regional de Sinaloa conoció un nuevo cambio. El sur del estado, que había desplazado a la zona serrana, fue superado por el centro y norte, que cimentó una agricultura moderna de riego y ligada a los mercados nacionales y a los Estados Unidos. A la caña de azúcar, siguió el tomate, otras hortalizas y los cereales. A las reformas cardenistas que liberaron las tierras ociosas, en la década de los años treinta, siguió la construcción de una enorme infraestructura hidráulica que amplió el potencial del valle central. Desde los cuarenta se vislumbraba el potencial de esta región y se planteó la posibilidad de municipalizar Navolato. Su posposición hasta 1982, provocó que los beneficios del desarrollo agro exportador, realizado a costa de nuestros suelos, agua y gente trabajadora, se canalizaran como excedentes a la capital del estado. Incluso por el modelo de crecimiento agrícola con lenta diversificación, los excedentes se convirtieron en recursos financieros que se colocaban en la banca y se reciclaban para otras regiones, quedando los productores de esta riqueza sin capital para sus proyectos.

Por la tardía municipalización de Navolato, nuestra región no pasó de ser la zona rural y costera, subdesarrollada socialmente, aunque no productivamente del centro. Su economía dependió de la actividad del ingenio La Primavera que demandaba una importante producción de caña, de una pesca para surtir la demanda local y crecientemente de la nueva agricultura de exportación que se expandió con la gran infraestructura hidráulica que comenzó a operar desde los años cuarenta, haciendo que la agricultura de nuestro valle apoyara el modelo de desarrollo de sustitución de importaciones que siguió el país, produciendo alimentos, materias primas y divisas por las exportaciones de productos primarios. La posposición de la municipalización impidió y también contar con autoridades interesadas y facultadas para promover a nuestras localidades, y quedó su futuro ceñido a los intereses de las élites de la capital del estado, cuyas metas no consideraron impulsar a Navolato y sus costas.

El desarrollo regional de Navolato apunta hacia la diversificación económica, a la agroindustria se agrega la acuacultura, el turismo, la industria textil, que deberán avanzar en forma más equilibrada, sostenible, de tal suerte que los beneficiarios de nuestra riqueza natural y nuestro trabajo sean los navolatenses.

 

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