unnamed
tramites
Estados de Sinaloa
Infomex Sinaloa
Instituto Sinaloense de Cultura

SITIOS DE INTERÉS

nav-17Gobierno Federal

nav-18Gobierno Estatal

 icns-asiASI

 icns-polPolitica Digital

Num. de visitas

4514666
Tú IP: 54.197.74.137
Fecha: 2017-03-25 15:20:49

Ing. Juan de Dios Bátiz Paredes

Juan de Dios Btiz Paredes

Al inicio de la última década del siglo XIX, el 2 de abril de 1890, nace en el pueblo de Sataya, entonces perteneciente al distrito de Culiacán, y hoy Municipio de Navolato.

Sus padres Juan de Dios Bátiz y Bátiz e Isabel Paredes Zazueta, procrearon una familia en la cual prevaleció el amor por Sinaloa y México y sobre todo por una entrega total al trabajo. Su acta de nacimiento número 598 expedida en Culiacán el 20 de agosto de 1891 y en ella se asienta que Juan de Dios es nieto de Conrado y Veneranda Bátiz por la línea paterna y por la materna con Tomás Paredes e Isabel Palazuelos.

Por la línea paterna los Bátiz remontan su origen a una justicia mayor radicado en Cosalá en 1781, más cerca se le relaciona con los De la Vega y los Rojo, prominentes familias culiacanenses del siglo XIX, siendo doña Francisca Bátiz y Bátiz, esposa del gobernador Francisco Cañedo, hermana del papá de Juan de Dios.

En busca de mejores oportunidades los Bátiz Paredes se trasladaron al mineral de San José de Gracia, situado en la municipalidad de Bacubirito del distrito de Sinaloa donde Juan de Dios cursó estudios de educación primaria y su padre alcanzó el nombramiento de prefecto político del aquél mineral.

Regresa a Culiacán donde Juan de Dios termina su educación primaria.

Ingresa al Colegio Rosales (hoy Universidad Autónoma de Sinaloa) en 1901, permaneciendo en la institución hasta 1908. En 1907, conoce al que sería su gran amigo y compañero de armas, Rafael Buelna Tenorio y desde entonces se fincó una amistad que resistió toda prueba.

La salida del joven Bátiz del Colegio Rosales para inscribirse en el Colegio Militar de la Ciudad de México, amplió su visión política y de la realidad nacional y cuando en 1909 Buelna es expulsado del Colegio por su manifestación política en contra de Diego Redo de la Vega y a favor de José Ferrel Félix, se refugia en la Ciudad de México siguiendo la orientación maderista, Bátiz lo recibe y juntos concurren a las Fiestas del Centenario que organizó el régimen de Porfirio Díaz, quizás con ellos el también joven Salvador Alvarado al observar aquella magna y contrastada celebración abrigaron la idea de una transformación radical del país.

Juan de Dios fue alumno distinguido del Colegio Militar ocupando el cuadro de honor por sus calificaciones. En 1911 al triunfo del maderismo, Bátiz solicitó regresar a Sinaloa para prestar servicios al Gobierno del Estado, pero no le fue autorizado. En 1912, el director del Colegio, coronel Felipe Angeles, le concede permiso para participar en hecho de armas a solicitud del Presidente Madero.

En 1913, participó en diferentes acciones militares en contra de Pascual Orozco, revelado en contra del Presidente Madero, alcanzando el teniente Bátiz el grado de capitán segundo.

En ese mismo año en combates contra rebeldes de Chihuahua, Torreón, Gómez Palacios, es herido, por lo que tuvo que ser trasladado a la Ciudad de México en donde fue ascendido el 28 de abril de 1914 a capitán primero y en julio de ese mismo año alcanzó el grado de mayor de artillería.

Después de esto Bátiz se incorpora a las fuerzas del general Rafael Buelna designado entonces como jefe de operaciones en Nayarit. Bátiz se integra como jefe del estado mayor de Buelna con el grado de coronel y después de múltiples peripecias y hechos de armas ambos se enlazan matrimonialmente con dos jovencitas de Nayarit.

Al triunfo de la revolución, después de la Convención de Aguascalientes, Buelna y Bátiz se definen por el villismo, participando en combates en Sinaloa y Nayarit hasta que se ven en la necesidad de exiliarse en los Estados Unidos. 

Poco después con la ayuda del Gobernador de Baja California, Esteban Cantú, Bátiz logra regresar a territorio mexicano y participa como jefe de campo en la construcción de la carretera Mexicali-Ensenada, después colabora como ayudante técnico del ingeniero Felipe Aldecio en el campo de Laguna Salada. Más tarde se traslada a Colima a servir a su amigo el general Juan José Ríos.

En 1917, Ramón F. Iturbe alcanzó la gubernatura de Sinaloa y Bátiz regresa a colaborar con su amigo en el cargo de secretario y profesor de la Universidad de Occidente, siendo rector su primo el doctor Bernardo J. Gastélum; imparte las cátedras de ejercicios militares, dibujo lineal y nociones de dibujo topográfico, geometría plana y del espacio y trigonometría rectilínea y esférica.

En 1920, Bátiz inicia su carrera política ya que en este año es electo regidor del Ayuntamiento de Culiacán, ocupando la Comisión de Hacienda e Instrucción Política.

Los sucesos políticos y el arribo de Obregón a la presidencia favorecieron las relaciones políticas de Bátiz, así a fines de 1920 solicitó licencia ilimitada de su puesto de regidor para participar como dandidato a diputado local por el octavo distrito, superando a su contrincante de filiación porfirista don Ponciano Almada en las votaciones.

Como diputado participó en la idea de crear el Hospital Civil del Estado junto con el doctor Bernardo J. Gastélum y en obras urbanas del municipio de Culiacán.

En 1922, es postulado como candidato al Congreso de la Unión resultando electo. La circunstancia de que su paisano y primo el doctor Bernanrdo J. Gastélum sea nombrado en 1923 subsecretario de Educación Pública y ocupar la titularidad poco después por renuncia de José Vasconcelos, los unió en la búsqueda de alternativas educativas. Su experiencia en Sinaloa fue determinante.

En 1926, es nombrado primer ingeniero de la Comisión Nacional Agraria con sede en Culiacán y Hermosillo, y el 15 de septiembre de ese mismo año es nombrado por la XXXII Lesgislatura del Estado como gobernador interino.

Bátiz inició su gestión creando escuelas y especialmente la preparatoria de Mazatlán; da un impulso decidido a las obras del Hospital Civil que estaban detenidas. Obtiene partidas especiales para los centros educativos del Estado de Sinaloa. De hecho Bátiz sentó las bases para la para la creación de Estación Verdura en el municipio de Guasave e inicia la pavimentación y drenaje de Culiacán. Establece en Sinaloa la jornada de 8 horas y el 14 de noviembre de 1927 renuncia al Gobierno del Estado ante grandes muestras de agradecimiento de obreros y campesinos quienes le entregan medalla de oro al mérito en reconocimiento por su trabajo en el Gobierno del Estado.

En 1928, en la Ciudad de Salina Cruz, Oaxaca se desempeña como jefe de la Oficina Federal de Hacienda y en ese mismo año es electo diputado federal por cuarte ocasión y a mediados de 1929, se le designa por primera vez jefe del Departamento de Enseñanza Técnica de la SEP, cargo que ocupó hasta agosto de 1931.

Ahí conoció muy de cerca las carencias de la educación técnica de México y tuvo la visión de su importancia en el desarrollo económico y social del país. Conoció a los ingenieros Wilfrido Massieu Pérez, Carlos Vallejo Márquez y Miguel Bernard, con quienes formó equipo para elevar la calidad de la educación técnica.

En 1932, Bátiz es elector senador de la República hasta 1936, funge además como tesorero del Partido Nacional Revolucionario. A finales de 1933 participó en la elaboración del Plan Sexenal de su partido para el candidato que fuera postulado a la presidencia de la República.

Al ganar las elecciones, el general Lázaro Cárdenas llama a Bátiz a colaborar con él muy estrechamente; lo hace jefe del Departamento de Educación Técnica Industrial y Comercial. Cárdenas tuvo en mente nombrarlo subsecretario de Educación Pública, pero Bátiz prefirió quedarse en el Departamento de Enseñanza Técnica en el país que a la postre fue el Instituto Politécnico Nacional.

El ingeniero Bátiz comenzó a darle cuerpo a esa idea y en su primer informe de gobierno el presidente Cárdenas anunció que se estaba trabajando aceleradamente en la creación de la Escuela Politécnica.

El Congreso de la Unión en el presupuesto de egresos de la federación para 1936, aprobó la creación de las plazas que fueran necesarias para la fundación del IPN, lo cual se logra en 1937, iniciándose la construcción de sus edificios en el casco de la exhacienda de Santo Tomás, hoy denominada Unidad Lázaro Cárdenas.

El 20 de febrero de 1937 se iniciaron los cursos del IPN en ceremonia en el Palacio de las Bellas Artes a la cual asistió el presidente Cárdenas y esta fecha es considerada como oficial para el surgimiento del Instituto.

El desarrollo posterior del IPN, reflejó el carácter visionario del ingeniero Bátiz al legarnos con su esfuerzo la posibilidad real de una educación técnica que ha permitido incorporar a miles de jóvenes de todas las esferas sociales al desarrollo productivo del país.

A finales de 1940 el ingeniero Bátiz deja su cargo en la SEP y pasa a ocupar la dirección del Banco Nacional Hipotecario Urbano y de Obras Públicas, hasta 1946.

De 1949 a 1955, Bátiz ocupó el puesto de gerente general de la compañía constructora Avance y en 1956 es director de la empresa Techo Eterno Eureka y al siguiente año se retira a la vida privada.

En 1977, el Senado de la República le otorgó la medalla de honor a Belisario Domínguez y el 2 de mayo de 1979 fallece este distinguido navolatense.

Juan de Dios Bátiz alcanzó con su visión clara del proyecto educativo de la Revolución Mexicana la categoría de educador latinoamericano. Hoy que recordamos a este ilustre satayense reafirmamos nuestra convicción nacionalista de herederos de la educación pública que mucho ha beneficiado a los mexicanos y reafirmamos la tésis de la necesidad de fortalecer al Estado para la defensa patriótica de la nación mexicana.

Fuente: Navolato, 18 Encuentros con la Historia

Por: José María Figueroa - Gilberto López Alanís

r-02 r-01 r-03